La normalización institucional de la república, a fines de 1983, implicó la abolición de la censura, la cual fue reemplazada por un sistema de clasificación y una apertura en el sistema de fomento estatal, a través del Instituto Nacional de Cine que, con Manuel Antón a su cabeza, un representante de la Generación del 60, permitió la continuidad filmográfica de realizadores marginados dentro del orden represivo y también de una inusitada cantidad de obras de primeros realizadores, que se convirtieron en el perfil característico de la nueva gestión. El grupo de películas producido según... leer más