• Portal Oficial de Promoción de la República Argentina

cine documental

04.02.2012  15:38
  • volver
  • Compartir
Tradición y vanguardia

Documentalistas argentinos

Con una prolífera y valiosa tradición, un amplio grupo de películas mostró en los últimos años la vitalidad del cine documental en la Argentina.

Se trata de obras que reflexionan sobre la realidad política, social y cultural desde perspectivas muy disímiles: algunos desde la militancia colectiva explícita, otros desde las búsquedas del “documental de autor” que ponen en tensión los límites entre lo documental y lo ficcional.

Fotografías, de Andrés Di Tella.

A partir de la exploración de la propia identidad personal y familiar y de la historia colectiva, Andrés Di Tella brindó destacados filmes, como La televisión y yo y Fotografías. La fusión entre elementos ficcionales y documentales se observa en las obras de Ana Poliak (¡Que vivan los crotos!, La fe del volcán, Parapalos), Alejandro Fernández Mouján (Pulqui, un instante en la patria de la felicidad) y Albertina Carri (Los rubios). En este camino, un antecedente relevante es Gombrowicz o la seducción, de Alberto Fisherman (1986).

Otros filmes asumen la estructura del género policial y el thriller, como Yo no sé que me han hecho tus ojos (Lorena Muñoz y Sergio Wolf), sobre la diva de los años 30 Ada Falcón; Trelew (Mariana Arruti); y M, donde el director Nicolás Prividera reconstruye la historia de su madre desaparecida en la última dictadura militar que sufrió la Argentina.

También en los años previos e inmediatamente posteriores a la crisis de 2001, el cine militante resurgió con fuerza a partir de grupos como Boedo Films, Máscaro Cine Americano, Ojo Obrero, Contraimagen o Primero de Mayo —con distintos tipos de ligazón a partidos políticos y organizaciones piqueteras—, que retrataron ese proceso de movilización popular. Se trata de películas que recuperan y discuten la tradición de grupos surgidos en los años 60, como Cine de Liberación —liderado por Pino Solanas y Octavio Gettino— y Cine de la Base —de Raymundo Gleyzer.

Con esfuerzos de pioneros registros a cargo de fotógrafos como Eugenio Cardini y Eugenio Py, que documentaron hechos acaecidos en las primeras décadas del siglo XX, en 1922 surgió el primer noticiario periódico, la Film Revista Valle. Luego vinieron otros noticiosos destacados, de producción semanal, como Sucesos Argentinos y el Noticiario Panamericano.

Tire Dié marcó un antes y un después en la forma de hacer documentales.

Formado en el Centro Sperimentale di Cinematografía de Roma, el santafesino Fernando Birri marcó la primera gran ruptura en la historia del documental nacional, con la fundación de la Escuela Documental de Santa Fe, la inclusión de sectores sociales eludidos por el cine de la época y la modificación de los modos de producción y distribución de las películas. Su obra emblemática es Tire dié (1958-60).

Los quiebres introducidos por Birri generaron el espacio para el surgimiento de realizadores ineludibles como  Humberto Ríos (Al grito de este pueblo), Raymundo Gleyzer (México, la revolución congelada y Me matan si no trabajo y si trabajo me matan) y Jorge Prelorán (nominado al Oscar con Castelao, biografía de un ilustre gallego).

La hora de los hornos, un ejemplo mundial de militancia y documental.

Premiado en la Mostra Internazionale del Nuovo Cinema Pesaro de 1968, La hora de los hornos está considerada como una de las piezas más importantes del cine político en todo el mundo. La ópera prima de Pino Solanas y Octavio Gettino mostró una voz potente y novedosa –a partir de la fusión de diferentes técnicas- para denunciar el neocolonialismo y narrar las luchas de resistencia popular en América Latina. Otro filme fundamental del grupo Cine Liberación es El camino hacia la muerte del Viejo Reales, de Gerardo Vallejo. Con el comienzo del nuevo siglo, Solanas retornó al documental con una serie de películas a las que define como “crónicas de la Argentina reciente” y que se inició con Memoria del saqueo.

Con el retorno democrático en 1983, surgió una nueva camada de documentalistas, entre los que se destacaron las búsquedas del grupo Cine Ojo, liderado por Marcelo Céspedes y Carmen Guarini (responsables de obras como Hospital Borda, un llamado a la razón; Jaime De Nevares, el último viaje; y Tinta roja). Otros realizadores relevantes son Tristán Bauer (Cortázar); Carlos Echeverría (autor de Juan, como si nada hubiera sucedido); David Blaustein (Cazadores de utopías, Botín de guerra); Claudio Remedi (Fantasmas de la patagonia); y Pablo Reyero (Dársena Sur, Ángeles caídos).

Concurso
cine.ar