Primer informe
Comedia argentina
Es una innegable tradición del cine argentino: la realización de comedias -de estilos diversos- pero siempre eficaces para obtener sonrisas de los espectadores.
El éxito entre el público y la crítica que en los últimos cinco años consiguieron
Música en espera (
Hernán Goldfrid),
Un novio para mi mujer (
Juan Taratuto),
Motivos para no enamorarse (
Mariano Mucci),
La ronda (
Inés Braun),
Una novia errante (
Ana Katz),
Derecho de familia (
Daniel Burman),
Sofacama (
Ulises Rosell),
Tiempo de valientes (
Damián Szifrón),
Elsa & Fred (
Marcos Carnevale) y
La suerte está echada (
Sebastián Borensztein), entre muchas otras, se enlaza con una innegable tradición del cine argentino: la realización de comedias -de estilos diversos- pero siempre eficaces para obtener sonrisas de los espectadores.
Con una de las primeras películas del cine sonoro,
Los tres berretines (
Enrique Susini), se inaugura una fructífera vertiente: la comedia popular, con personajes de barrio, temáticas sociales y algunos apuntes críticos. Este filme de 1933 permitió consolidar la figura de uno de los capocómicos más populares:
Luis Sandrini. En la línea de
Los tres berretines luego se destacan
Kilómetro 111 (
Mario Soffici),
Los muchachos de antes no usaban gomina y
Mujeres que trabajan (ambas de
Manuel Romero).
En los años dorados de la industria del cine nacional sobresalen comediantes de la talla de
Pepe Arias,
Florencio Parravicini,
Luis Arata,
Enrique Serrano,
Pepe Iglesias, Los cinco grandes del buen humor,
Fidel Pintos,
Francisco Alvárez,
Alfredo Barbieri,
Pepe Biondi,
Tito Lusiardo,
Osvaldo Miranda,
Olinda Bozán,
Paulina Singerman y la emblemática
Niní Marshall, creadora de personajes imborrables, como Cándida y Catita.
En la década del 40 se configura una nueva corriente, las comedias “de teléfono blanco”, destinadas a un público masivo y con un final feliz garantizado. Las grandes estrellas son
Mirtha Legrand,
María Duval,
Amelita Vargas, más tarde
Lolita Torres, acompañadas por galanes como
Juan Carlos Thorry,
Ricardo Passano,
Alberto Dalbés,
Juan Carlos Barbieri y
Carlos Cores. Entre los realizadores, se destaca
Carlos Schlieper, responsable de los clásicos
El retrato,
Cuando besa mi marido y
Esposa último modelo.
El gran suceso de taquilla de
La cigarra no es un bicho (
Daniel Tinayre, 1963), con un elenco poblado de grandes estrellas, abrió la senda de comedias que cruzan humor y erotismo, que luego siguieron muchísimos títulos. Sobre el final de esa década, se destacan
La fiaca y
La guita, ambas farsas escritas por Ricardo Talesnik, dirigidas por
Fernando Ayala y con un desopilante
Norman Briski como protagonista.
La década del 70 tiene como figuras centrales a capocómicos de gran popularidad:
Alberto Olmedo,
Jorge Porcel,
Tato Bores,
Javier Portales. Dirigida por
José Martínez Suárez en 1975 y protagonizada por
Norberto Aroldi,
Los chantas es una de las grandes comedias costumbristas de esos años. En 1979, se estrena una de las perlas del grotesco y el humor negro:
La nona (
Héctor Olivera), basada en la obra de teatro de Roberto Cossa y con una recordada caracterización de
Pepe Soriano.
Considerada como una de las mejores comedias argentinas de todos los tiempos,
Esperando la carroza (
Alejandro Doria, 1985) reúne a un elenco notable -un excepcional
Antonio Gasalla,
Luis Brandoni,
China Zorrilla,
Julio De Grazia,
Betiana Blum,
Mónica Villa,
Juan Manuel Tenuta,
Andrea Tenuta,
Lidia Catalano-, para narrar una frenética historia que desnuda las miserias de la vida familiar. Otros títulos recordados de esa década son
Plata dulce, de Ayala y con
Federico Luppi y Julio De Grazia;
La clínica del Dr. Cureta, de
Alberto Fischerman y
Gianni Lunadei; y
Cien veces no debo (con
Norma Aleandro, Luis Brandoni,
Andrea Del Boca y Federico Luppi).
Martín Rejtman (con el humor inusual y desolado de
Silvia Prieto y
Los guantes mágicos),
Juan José Campanella (
El mismo amor, la misma lluvia;
El hijo de la novia),
Daniel Burman (
Derecho de familia,
Todas las azafatas van al cielo) y los fallecidos
Lucho Bender (
Felicidades) y
Fabián Bielinsky (
Nueve reinas) son algunos de los cineastas que han brindado varios de las comedias más representativas del cine argentino desde finales de los años 90.