ALFREDO ALCóN
Egresado del Conservatorio de Arte Dramático, comenzó a trabajar en Radio Nacional. Su rostro filmado por un noticioso cinematográfico le abrió las puertas a la gran pantalla. Con los años, se convirtió en uno de los actores emblemáticos del cine y el teatro argentino. Su primera película fue El amor nunca muere (Amadori, 1955), junto a Mirtha Legrand. Pero su consagración llegó con el premiado protagónico de Un guapo del 900 (1960), de Torre Nilsson. Con este realizador, se destacó en Martín Fierro (1968), La maffia (1972), Los siete locos (1973) —Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín-, Boquitas pintadas (1974) y El santo de la espada (1974), con la que obtuvo el premio al mejor actor en el Festival de Cartagena. Otra de sus más recordadas interpretaciones se hallan en Nazareno Cruz y el lobo (Leonardo Favio, 1975) y ¿Qué es el otoño? (David José Kohon, 1977).