LUISINA BRANDO
Con personajes que escapan a los estereotipos femeninos, se transformó en una de las actrices más relevantes de las últimas tres décadas. Entre sus principales trabajos se encuentran Boquitas pintadas (Torre Nilsson, 1974), Piedra libre (la última película de Torre Nilsson, 1976, con Marilina Ross), La parte del león (Aristarain, 1978), Queridas amigas (Carlos Orgambide, 1980) y Miss Mary (María Luisa Bemberg, 1986). En 1982 fue premiada por su Señora de nadie (Bemberg, 1982), una mujer que descubría la infidelidad de su esposo y comenzaba a repensar su propia identidad. También con dirección de Bemberg protagonizó De eso no se habla (1993), junto a Marcello Mastroianni. Esa actuación le valió el premio a la mejor actriz en el Festival Internacional de La Habana. En 1992 había recibido el Cóndor de Plata a la actriz de reparto por ¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar? (Juan José Jusid).