GUILLERMO BATTAGLIA
Reconocido por su versatilidad, participó en el rodaje de más de 100 películas argentinas. En 1946 fue premiado por El ángel desnudo (Carlos Hugo Christensen), el rol que consolidó su carrera actoral. Luego entregó una sorprendente actuación como el Diablo en El regreso (Leopoldo Torres Ríos, 1950) y entregó uno de los mejores malvados del cine argentino en La bestia debe morir (Román Viñoly Barreto, 1952). Otras de sus recordadas composiciones son el actor ruso de La muerte camina en la lluvia (Christensen, 1948) y sus colaboraciones con Leopoldo Torre Nilsson en El protegido (1956) y La casa del ángel (1957). Una de sus últimas participaciones en el cine fue con la breve y conmovedora interpretación del padre de Héctor Alterio en La historia oficial (Puenzo). También tuvo una fructífera labor como profesor de arte escénico.